Elementos internos de un libro que no tenemos que olvidar

Portada del post elementos internos de un libroDesde los tiempos de Gutenberg existen una serie de “elementos básicos” que componen una obra y que no debemos olvidar a la hora de publicar e imprimir libros. Elementos internos de un libro que se han ido modificando con el paso del tiempo debido a los nuevos formatos y técnicas de impresión.

Los libros no son meras hojas impresas con alguna que otra ilustración y llenas de texto, es un trabajo mucho más delicado, en el que Imprimir mi libro es especialmente cuidadoso.

Es especialmente la atención que ponemos en cada una de las partes a la hora de imprimir libros es lo que lo diferencia de cualquier libro. No hablamos sólo de estética, sino de comunicación , que es al fin y al cabo lo que intenta transmitirnos un libro.

¿Qué elementos internos de un libro no podemos olvidar?

Los elementos internos de un libro están compuestos por partes diferenciadas, cada una de ellas realizan una función específica, que varían de un libro a otro y que como lectores no las apreciamos pero que consideramos a la hora de imprimir o editar libros:

  • Las guardas: son hojas dobladas por la mitad para unir el libro con la tapa. En la mayor parte de los casos están hechas de un papel diferente al que se ha usado en el cuerpo del libro, no sólo en color sino en gramaje (peso). Las guardas pueden encontrarse tanto al final como al principio de un libro.
  • El colofón: éste coincide con la última página y consta del lugar, nombre y fecha de impresión, así como del número de tirada y del escudo o marca del impresor.
  • El epílogo y el epígrafe: muchos pueden confundirlos pero el primero es el resumen o conclusión de lo dicho en una composición literaria, mientras que el epígrafe es  lema que a modo de pensamiento o cita, un autor sintetiza o ilustra la idea general del libro o capitulo.

Aparte de estos, hay muchos otros elementos muy importantes que componen un libro. Elementos tanto internos como externos y de los que ya te hemos hablado.

Y no lo olvides, compartir es sonreír 😉

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